Destruí mi maldita computadora más de una vez y la reparé un montón de veces más, y cada una de ellas iba aprendiendo más y más sobre computación. Aprendí a hacer blogs a los 15 años con html para compartir torrents de películas piratas desde un café internet, aprendí Photoshop y After effects en la secundaria con tutoriales de Andrew Kramer, de hecho publiqué muchos vídeos de youtube de cosas que iba descubriendo y una vez hasta gané dinero por hacer un curso y no podía cobrarlo porque era menor de edad.
Construir cosas siempre fue un pretexto para aprender, y aprender y tirarme al vacío a ver a dónde llegaba siempre fue el propósito de mi vida. Y estos días he estado reflexionando sobre cada momento fundacional de mi vida, y encontré un patrón (poco sano a decir verdad): por dentro me siento bien en la inestabilidad de no saber qué continua en vida, hoy abrazo ese caos que me hace ser quién soy. ¿Será sano? No tengo idea.